La administración del presidente Donald Trump ha deportado aproximadamente a 980 mil personas desde el inicio de su segundo mandato, el 20 de enero de 2025, hasta el 31 de julio de 2026, de acuerdo con un análisis basado en información pública del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos. La cifra mantiene al gobierno estadounidense por debajo de su objetivo de realizar un millón de deportaciones cada año.
El cálculo abarca operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. Las estadísticas oficiales dejaron de difundirse de manera regular, por lo que el análisis utilizó datos obtenidos mediante solicitudes amparadas en la Ley de Libertad de Información.
La mayoría de las deportaciones ocurrió en la frontera
Aunque los cruces en la frontera entre Estados Unidos y México se encuentran en niveles históricamente bajos, 69% de las deportaciones correspondió a personas interceptadas en esa zona. Cerca de 340 mil fueron devueltas directamente por la autoridad fronteriza y una cantidad similar fue detenida en la frontera, procesada dentro del país y deportada posteriormente.
El 31% restante, equivalente a unas 300 mil personas, correspondió a inmigrantes detenidos en el interior de Estados Unidos. El aumento de estas operaciones ha sido especialmente visible en ciudades como Chicago y Minneapolis.
Aumentan las detenciones dentro de Estados Unidos
Las deportaciones originadas por arrestos en el interior del país pasaron de representar 28% del total en 2025 a 34% durante el primer semestre de 2026. En julio alcanzaron 39%.
El promedio mensual de estas deportaciones también aumentó. Durante los primeros tres meses del segundo mandato se registraron alrededor de 8 mil al mes, mientras que entre mayo y julio de 2026 la cifra subió a aproximadamente 19 mil.
Personas con años de residencia entre las deportadas
Sin contar las devoluciones fronterizas realizadas directamente por la autoridad migratoria, 61% de las personas deportadas por la agencia de inmigración llevaba al menos dos años en Estados Unidos. Unas 90 mil personas, equivalentes a 15%, habían permanecido en el país durante una década o más.
El análisis también señala que 71% de quienes llevaban al menos dos años en Estados Unidos nunca había sido condenado por un delito. Entre las personas con una década o más de residencia, 61% tampoco tenía condenas.
El ritmo sigue por debajo de la promesa presidencial
Si se considera el año fiscal estadounidense, que va de octubre a septiembre, el ritmo equivale a unas 620 mil deportaciones en 2025 y alrededor de 660 mil en 2026. La segunda cifra representa un aumento frente al primer año del mandato, pero continúa lejos del objetivo de un millón de deportaciones anuales.
En total, solo 20% de las aproximadamente 980 mil deportaciones correspondió a personas condenadas por algún delito. El dato contrasta con el discurso de la administración, que ha presentado como prioridad la expulsión de inmigrantes con antecedentes criminales.
Las cifras muestran que la política migratoria estadounidense combina devoluciones en la frontera con un aumento sostenido de los operativos dentro del país, mientras la Casa Blanca todavía no alcanza la meta de deportaciones que planteó para su segundo mandato.

