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Advierten del costo de las promesas electorales de Lula antes de la segunda vuelta en Brasil

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro se enfrentaron el viernes 23 de octubre en el último debate televisivo antes de la segunda vuelta presidencial, prevista para el domingo 25 de octubre. El encuentro, transmitido por TV Globo desde Río de Janeiro, ocurrió en una contienda cerrada después de que Bolsonaro obtuviera una ligera ventaja en la primera ronda y las encuestas mostraran un empate técnico.

La disputa electoral se concentró en el poder adquisitivo, el salario mínimo, la seguridad pública, la atención médica y las propuestas sociales. Sin embargo, varias de las medidas impulsadas o respaldadas por Lula durante la recta final de la campaña han generado advertencias sobre su impacto en las finanzas públicas, los costos laborales y la inflación.

Medidas con impacto presupuestario

Entre las principales propuestas se encuentra la reducción de la jornada laboral semanal de 44 a 40 horas, sin disminución salarial, así como el cambio de un esquema laboral de seis días por uno de cinco. La legislación fue aprobada por el Congreso diez días antes de la segunda vuelta y líderes empresariales han advertido que podría elevar los costos laborales si no aumenta la productividad.

También entró en vigor un aumento de 15% en los pagos del programa Bolsa Família, que beneficia a cerca de 50 millones de personas. El gobierno brasileño calcula que esta ampliación tendrá un costo de 5.8 mil millones de reales, equivalentes a aproximadamente mil 200 millones de dólares, durante el resto del año.

A estas medidas se suman programas de alivio crediticio e incentivos fiscales para pequeñas empresas, con préstamos de bajo interés mediante bancos públicos y opciones para renegociar deudas. La administración estima que este esquema costará alrededor de 3 mil millones de reales, unos 600 millones de dólares, durante los próximos tres años.

Gasolina y transporte público

Lula también emitió medidas para reducir temporalmente el precio de los combustibles, entre ellas la eliminación de impuestos federales a la importación y venta de gasolina durante 30 días, con posibilidad de prórroga. El gobierno calcula que este conjunto de acciones representará un costo aproximado de 5.2 mil millones de reales, cerca de mil millones de dólares.

Además, el mandatario envió al Congreso una iniciativa para establecer transporte público gratuito durante los fines de semana. Las estimaciones sobre su costo dependen del modelo que se adopte y van de 5 mil millones a 16 mil millones de reales anuales, equivalentes a entre mil millones y 3.2 mil millones de dólares.

Durante el debate, ambos candidatos intentaron acercarse a los votantes indecisos y presentar propuestas sobre el costo de vida. Bolsonaro buscó mostrarse a favor de parte de la agenda social del Partido de los Trabajadores, mientras Lula defendió sus políticas económicas y cuestionó las propuestas de su rival en materia de seguridad y bienestar.

La segunda vuelta definirá quién encabezará la mayor economía de América Latina. El resultado también determinará si Brasil mantiene la orientación social y económica promovida por Lula o gira hacia el proyecto conservador de Flávio Bolsonaro.