El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el sábado 24 de octubre de 2026 que analiza trasladar la sala de prensa de la Casa Blanca a otro espacio, aunque negó que pretenda restaurar la antigua piscina cubierta ubicada debajo del actual salón informativo.
Trump señaló que los periodistas podrían ser enviados a una ubicación que consideró menos molesta. Sin embargo, rechazó la versión de que planea retirar la sala de prensa para recuperar la piscina construida durante la presidencia de Franklin D. Roosevelt.
Una disputa sobre el espacio de prensa
La declaración se produjo después de que trascendieran reportes sobre conversaciones dentro de la Casa Blanca para trasladar a los corresponsales presidenciales a otro edificio. La posibilidad generó preocupación por el acceso de los medios a las actividades del gobierno estadounidense.
La sala de prensa actual funciona desde 1970 y fue construida sobre una piscina cubierta instalada en 1933 para que Roosevelt pudiera realizar ejercicios como parte de su tratamiento contra las secuelas de la poliomielitis.
El 27 de septiembre, Trump había publicado una imagen comparativa en la que mostraba la sala de prensa como el “antes” y una piscina como el “después”. Esa publicación alimentó las versiones sobre una posible remodelación del espacio.
Ahora, el mandatario sostiene que la antigua piscina no será restaurada. Al mismo tiempo, dejó abierta la posibilidad de reubicar a los periodistas, sin precisar qué lugar ocuparían ni cuándo podría aplicarse un cambio.
El anuncio ocurre en medio de los constantes enfrentamientos entre Trump y distintos medios de comunicación, así como de una discusión más amplia sobre el acceso de la prensa a la Casa Blanca y las condiciones para cubrir las actividades presidenciales.

