Rusia y Ucrania acordaron coordinar periódicamente nuevas misiones humanitarias en Oleshky, localidad ocupada de la región ucraniana de Jersón, después de que la primera operación concluyera el viernes 30 de octubre. El anuncio lo hizo la defensora del pueblo rusa, Yana Lantrátova, quien señaló que las condiciones de vida en la ciudad siguen siendo extremadamente difíciles.
Lantrátova afirmó que continuará trabajando con su homólogo ucraniano, Dmitró Lubinets, para apoyar a las personas que decidieron permanecer en Oleshky. También describió la misión recién concluida como resultado de meses de negociaciones y coordinación entre las partes.
La operación se desarrolló durante una tregua local que permitió realizar labores humanitarias y facilitar la salida de civiles. Lubinets informó que quienes querían abandonar la ciudad tuvieron la oportunidad de hacerlo y que se entregó ayuda humanitaria.
El defensor del pueblo ucraniano indicó que la tregua se mantuvo durante 87 horas sin violaciones registradas. Al concluir la misión, los convoyes se separaron y las personas evacuadas comenzaron su traslado hacia territorio controlado por Ucrania.
Antes de la operación, autoridades ucranianas habían estimado que entre 2 mil y 3 mil residentes no recibían suministros regulares de alimentos y medicinas debido a las hostilidades. Kiev y Moscú se responsabilizaron mutuamente por la situación humanitaria en la localidad.
El acuerdo anunciado por Lantrátova apunta a que las misiones de asistencia se repitan. Su continuidad, dijo, buscaría respaldar tanto a quienes salieron de Oleshky como a quienes eligieron quedarse.

