El senador de Morena, Pável Jarero Velázquez, defendió este 27 de octubre de 2026 la reforma legal que en 2024 otorgó facultades unipersonales a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) para designar y remover funcionarios de primer nivel sin la aprobación del Consejo General.
La modificación permitió que Guadalupe Taddei Zavala nombrara directamente a titulares de la estructura administrativa y de las unidades técnicas del organismo, incluida la Secretaría Ejecutiva. Con ello, se redujo la intervención colegiada del máximo órgano de dirección del INE en esas decisiones.
Cuestionado sobre si fue un error conceder esas atribuciones, conocidas como “superpoderes”, Jarero afirmó que no se arrepiente de haber presentado la propuesta. Explicó que el objetivo era evitar controversias internas y facilitar la integración del equipo de trabajo de quien encabezara el instituto.
“Lo que se busca es que no hubiera controversias al interior y darle esa atribución a quien presida el órgano electoral”, sostuvo el legislador.
La reforma fue aprobada en octubre de 2024, durante la discusión de cambios a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales vinculados con la organización de la elección judicial. La reserva presentada por Jarero modificó las reglas para los nombramientos de direcciones ejecutivas, unidades técnicas y otros cargos de la Junta General Ejecutiva.
La concentración de atribuciones en la presidencia del INE ha sido cuestionada por consejerías y actores políticos, quienes han advertido que puede afectar la colegialidad y el equilibrio interno del organismo. En los últimos días, el debate cobró relevancia tras la renuncia de Taddei a la presidencia del instituto y los señalamientos de presuntas irregularidades durante su gestión.
Frente a las acusaciones, el senador sostuvo que corresponde a las instancias fiscalizadoras investigar los hechos y determinar si existen responsabilidades administrativas o penales. También rechazó asumir una posición de arrepentimiento por la modificación legal.
“Cada uno de nosotros tenemos que hacernos responsables de nuestra conducción”, respondió al ser cuestionado sobre las consecuencias de la reforma.
El debate sobre estas facultades se mantiene abierto mientras el INE enfrenta el proceso para definir una nueva presidencia y esclarecer los señalamientos relacionados con la administración saliente. La discusión también plantea si el modelo de nombramientos directos debe mantenerse o volver a un esquema que requiera acuerdos del Consejo General.

