Los mercados brasileños reaccionaron con fuertes pérdidas este lunes 26 de octubre de 2026, un día después de que Luiz Inácio Lula da Silva ganara la segunda vuelta presidencial frente a Flávio Bolsonaro. El índice Ibovespa llegó a caer alrededor de 17% y la Bolsa de São Paulo activó un mecanismo de interrupción automática de operaciones tras el desplome inicial.
El real brasileño también se debilitó con fuerza y el dólar llegó a cotizar cerca de 5.60 reales, un incremento aproximado de 12% en la apertura. La reacción reflejó la sorpresa de los inversionistas, que habían considerado más probable una victoria del candidato del Partido Liberal durante las últimas semanas de la campaña.
Lula obtiene un cuarto mandato
Lula obtuvo 51.79% de los votos válidos, equivalentes a 64 millones 256 mil 232 sufragios, mientras Flávio Bolsonaro alcanzó 48.21%, con 59 millones 826 mil 41 votos. El resultado convirtió a Lula en la primera persona elegida cuatro veces para la Presidencia de Brasil.
La elección del domingo 25 de octubre representó una remontada respecto de la primera vuelta, en la que Flávio Bolsonaro había quedado por delante. Lula consiguió ampliar su respaldo en la segunda etapa y ganó por una diferencia cercana a 4.4 millones de votos.
Incertidumbre sobre el rumbo económico
La caída de las acciones y la depreciación del real estuvieron relacionadas con las expectativas que los mercados habían formado antes de la votación. Tras la ventaja de Bolsonaro en la primera vuelta, los activos brasileños habían subido ante la posibilidad de un gobierno considerado más favorable a la disciplina fiscal por parte de los inversionistas.
El nuevo gobierno enfrentará el desafío de ofrecer señales sobre su política fiscal y, al mismo tiempo, construir acuerdos con un Congreso en el que las fuerzas de centroderecha mantienen una presencia relevante. Esos factores serán determinantes para la evolución de los mercados durante el periodo de transición.
Flávio Bolsonaro cuestiona el resultado
Flávio Bolsonaro afirmó que no reconoce el resultado y anunció que buscará impugnar la elección. Sus declaraciones abrieron un nuevo foco de tensión política, aunque las autoridades electorales brasileñas confirmaron la victoria de Lula tras el cómputo oficial.
Lula asumirá un cuarto mandato no consecutivo y gobernará Brasil durante los próximos cuatro años. La respuesta de los mercados y la disputa política posterior a la elección marcarán las primeras señales de su nueva administración.

