Productores de la colonia Valle Sur, en Atlixco, Puebla, comenzaron entre el 26 y el 27 de octubre la cosecha de cempasúchil y flor de terciopelo para atender la demanda de las celebraciones de Día de Muertos. Las flores serán trasladadas a distintos puntos de Puebla y otras entidades del país para adornar hogares, panteones y altares durante el 1 y 2 de noviembre.
La cosecha representa una de las temporadas más importantes para las familias floricultoras de la región. El trabajo inició antes del amanecer, con el corte, agrupamiento y preparación de los rollos que serán cargados en camiones para su distribución.
Puebla concentra buena parte de la producción nacional
Puebla se mantiene como el principal productor nacional de cempasúchil. El estado cuenta con más de mil hectáreas destinadas a este cultivo y una cosecha superior a 9 mil 600 toneladas, equivalente a cerca de dos terceras partes del volumen nacional.
La actividad se concentra principalmente en Atlixco y en municipios como Huaquechula, Izúcar de Matamoros, Tochimilco y Tehuacán. En la región también se cultiva flor de terciopelo, cuyos tonos vino y morado complementan la imagen tradicional de las ofrendas mexicanas.
En Atlixco, los productores reportan más de 400 hectáreas de cempasúchil y más de 300 hectáreas de terciopelo preparadas para la temporada. La comercialización regional se realiza del 25 de octubre al 2 de noviembre, periodo en el que aumenta la demanda de flores para las celebraciones de Todos Santos y Día de Muertos.
Una temporada que sostiene a las familias productoras
Aunque el corte se concentra en los últimos días de octubre, la preparación comienza meses antes. Desde junio, los floricultores trabajan la tierra, siembran las semillas y cuidan los cultivos hasta que alcanzan las condiciones necesarias para ser comercializados.
La venta de flores se mide en buena parte por “maletas”, nombre que reciben los rollos acomodados para su traslado. Cada una tiene un precio aproximado de entre 100 y 140 pesos, dependiendo de su tamaño y peso. Para completar la cosecha, los productores contratan trabajadores para el corte y la preparación de los cargamentos.
Algunos trabajadores reciben alrededor de 26 pesos por cada rollo elaborado, mientras que quienes laboran por jornada pueden percibir cerca de 300 pesos diarios, según el acuerdo de contratación. La temporada genera además una derrama económica estimada en más de 100 millones de pesos para Puebla e impulsa el transporte, los mercados y la comercialización.
De Atlixco a los altares de todo el país
Las cargas salen de Atlixco hacia distintos municipios de Puebla y otras entidades de la República Mexicana. Comerciantes y familias adquieren las flores para decorar ofrendas y panteones, en una tradición que vincula los colores del cempasúchil con el recuerdo de quienes ya no están.
Con cada jornada de corte, los floricultores de la región sostienen una actividad que combina producción agrícola, empleo temporal y tradición cultural. Los campos de Atlixco se convierten así en uno de los principales puntos de partida de las flores que acompañarán las celebraciones de Día de Muertos en México.

