Una concentración no autorizada de cerca de 600 jóvenes terminó este sábado 24 de octubre de 2026 con disturbios, saqueos en 14 comercios, incendios de mobiliario urbano y enfrentamientos con los Mossos d'Esquadra en los alrededores de la plaza de Cataluña, en Barcelona. La policía catalana detuvo a un centenar de personas, entre ellas 27 menores.
La convocatoria circuló por redes sociales y reunió a jóvenes vestidos principalmente de negro. Las autoridades señalaron que la concentración no estaba vinculada con la acampada por el derecho a la vivienda instalada desde hace semanas en la plaza, sino que derivó en actos de vandalismo y violencia.
Los incidentes comenzaron durante la tarde y se extendieron por calles del centro de Barcelona. Grupos de personas con el rostro cubierto rompieron escaparates de establecimientos de electrónica, ropa, calzado y ópticas, además de sustraer mercancía de varios locales.
También fueron incendiados contenedores, motos, bicicletas, toldos y otros elementos del mobiliario urbano. La policía utilizó unidades antidisturbios para dispersar a los participantes, que se dividieron en grupos por los alrededores de la plaza de Cataluña.
La Guardia Urbana cerró los accesos a la zona entre las plazas de Urquinaona y Universitat. Varios comercios, incluido El Corte Inglés, bajaron sus persianas para evitar daños y algunos clientes tuvieron que permanecer dentro de los establecimientos hasta que pudieron salir por accesos laterales o de emergencia.
Los disturbios también provocaron el cierre temporal de las estaciones de Renfe y Ferrocarriles de la Generalitat en plaza de Cataluña. Las autoridades pidieron a la población evitar el área debido a los incendios, el lanzamiento de piedras y los daños en el mobiliario urbano.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, condenó los hechos y distinguió entre el derecho a protestar y los actos de agresión, intimidación y destrucción. El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, advirtió que el Ayuntamiento participará en los procesos judiciales que se abran y que habrá consecuencias para los adultos detenidos y para los responsables legales de los menores.
Los disturbios ocurrieron en el contexto de movilizaciones por el acceso a la vivienda registradas este sábado en distintas ciudades europeas. En Portugal, participantes de protestas por la vivienda volvieron a instalar tiendas de campaña en zonas céntricas de Lisboa y Oporto, mientras las autoridades analizan los límites del uso del espacio público.

