La Arquidiócesis de Nueva York se acerca a un acuerdo por más de 800 millones de dólares con unas mil 300 personas que denunciaron abusos sexuales cometidos por miembros del clero y responsables laicos. Las partes avanzaban en el cierre del pacto el viernes 23 de octubre de 2026, aunque la institución religiosa señaló que el convenio todavía no estaba formalizado.
El acuerdo busca resolver años de litigios presentados al amparo de la Ley de Víctimas Infantiles de Nueva York y evitar que la arquidiócesis se declare en bancarrota. De concretarse, establecería un mecanismo de compensación para los sobrevivientes y pondría fin a una disputa legal que ha presionado las finanzas de la institución.
Los abogados de los demandantes informaron a sus clientes que todos habían aceptado una propuesta revisada. Sin embargo, el portavoz de la arquidiócesis, Joseph Zwilling, indicó que las partes aún trabajaban para concluir los términos definitivos.
La propuesta contempla que los demandantes puedan elegir entre recibir un pago único de al menos 250 mil dólares o acceder a una indemnización mayor, calculada después de evaluar las circunstancias y los daños denunciados en cada caso.
El marco inicial del acuerdo fue anunciado el 1 de mayo de 2026. En ese momento se planteó crear un fondo de 800 millones de dólares para aproximadamente mil 300 sobrevivientes, con un primer desembolso estimado de 615 millones y una segunda aportación de 185 millones alrededor de 15 meses después.
La propuesta también permitiría a los demandantes buscar compensaciones adicionales de compañías aseguradoras. Además, contempla mantener actualizada una lista pública de clérigos y responsables laicos con acusaciones creíbles de abuso, así como entregar documentación relacionada con esas denuncias a la Universidad de Iona.
La posibilidad de una bancarrota se convirtió en uno de los principales factores de presión durante las negociaciones. Los abogados advirtieron que ese procedimiento podría reducir los recursos disponibles para las indemnizaciones y prolongar durante años el proceso legal.
Para reunir los recursos, el arzobispo Ronald Hicks reconoció que la arquidiócesis había vendido la mayoría de sus propiedades inmobiliarias y reducido personal y otros gastos. Las negociaciones fueron mediadas por el juez retirado Daniel J. Buckley.
El acuerdo global todavía requiere completar la documentación y confirmar sus condiciones finales. Mientras ese proceso no concluya, el monto y la distribución de las indemnizaciones permanecen sujetos a los términos definitivos del pacto.

